Solo una mañana bastó
para acabar con todo.
Quizás la dosis de agrimonia era la clave,
o adoptar la runa Isa como símbolo.
No lo sé.
Mi máscara cayó
y dejé de fingir.
Al oeste de mí
dejé a la mujer que fui.
No murió.
Se volvió libélula
y aprendió a volar
hacia donde termina el sol.

En respuesta a Aprender jugando Septiembre 2026 de https://lidiacastronavas.com/2026/09/01/escribir-jugando-septiembre-26/#respond

Te quedó muy lindo. Saludos.
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Wow, Carola. Me gusta mucho tu propuesta, es breve, pero muy potente! Lleno de transformación personal. Muchas gracias por tu aportación al desafío de este mes y te espero en el próximo reto. Un abrazo.
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Te ha salido un poema claro, breve y conciso de una metamorfosis. Me quedo con ganas de saber si la libélula alcanzó su destino.
Un saludo
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Hola, Carola.
Me ha gustado el micro relato de transformación que has narrado en el reto de Lidia. ¡Felicidades!
Un abrazo gigante.
https://www.yolandamarmollopez.es/
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